Inteligencia Competitiva y Vigilancia Tecnológica

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¿Cuánto valen tus datos? Parte II

En el post de la semana pasada hablábamos sobre la importancia de valorar la facilidad con la que cedemos nuestros datos y la importancia de reflexionar sobre ello para tomar decisiones de forma consciente. En esta ocasión, proponemos algunos consejos concretos para conocer el estado de nuestra privacidad y protegernos mejor.

Cuánto valen tus datos Parte 2

Una de las empresas que mayor cantidad de datos controla sobre nosotros, es Google indudablemente. Una gran parte de la población ha utilizado alguna vez sus distintos servicios, bien para realizar una búsqueda o llegar a un destino. Google sabe muchas cosas sobre nosotros, por citar algunas sabe lo que te gusta a través de las búsquedas, sabe como eres por el etiquetado de fotos, sabe como es tu voz gracias a las grabaciones de voz incluso puede saber cuál es tu estado de salud en función de las búsquedas realizadas en este sentido o por la integración con los relojes inteligentes.

Para empezar lo mejor será saber qué es lo que sabe Google de nosotros. Para ello, podemos entrar en nuestro perfil de Google My activity o en Addsettings donde encontraremos información sobre nuestro historial de búsqueda y el perfil que Google ha elaborado sobre nosotros. Con herramientas como Security Checkup podrás ver si hay algún problema de seguridad en alguno de tus dispositivos conectados, métodos de verificación y accesos de terceros.

Otro método interesante para conocer mejor nuestro estado de exposición será revisar Have I been pwned. Es una web para conocer si tu correo electrónico ha sido comprometido en alguna ocasión. Es decir, esta herramienta te informará la fecha y nombre de la empresa a la que cediste el correo electrónico para crear una cuenta y perdió tus datos en alguna ocasión debido a un hackeo.

Sin embargo, a pesar de que las compañías dispongan de muchos medios para capturar nuestros datos, hay algunas opciones en nuestras manos que podemos hacer para evitarlo. Citamos algunas de ellas;

  • Edita Privacy checkup: Desde esta web podrás editar la configuración de tu privacidad en Google, pasando por la actividad de web y app, historial de ubicación e información sobre el dispositivo, actividad de vídeo y audio, fotos y muchas cosas más.
  • Elimina las cookies: Otro medio para aumentar nuestra privacidad es eliminar las cookies registradas en Google Chrome u otros buscadores. Para ello, deberás acceder a la configuración a través los tres puntos en la esquina superior derecha. Una vez abierto el menú, sigue hasta abajo para desplegar las opciones avanzadas. Busca el apartado “Privacidad y Seguridad” donde encontrarás una opción para borrar todos los datos de navegación (historiales, cookies, caché, contraseñas…)
  • Desactiva la ubicación: Es uno de los métodos con el que consiguen conocer mejor nuestros hábitos de vida, dónde nos movemos, dónde trabajamos y hasta cuál es nuestra casa. Si ninguno de tus dispositivos tiene activado el GPS y localización será más difícil para ellos conocerte. Existían alternativas para buscar rutas como Waze, pero Google compro esta empresa por lo que los datos terminan en el mismo sitio.
  • Elimina permisos: Al instalar nuevas aplicaciones asegúrate de eliminar los permisos y acceso cuando soliciten leer archivos y datos.
  • Crea contraseñas seguras: Tener muchas contraseñas distintas da mucha pereza, pero conocemos la importancia de tener una segura y no repetir la misma en distintos lugares. Una buena opción para evitar esta pereza son los softwares de gestión de contraseñas como 1password o Keepass. Almacenar todo en un mismo lugar y tener que recordar una única contraseña nos facilitará la vida y aumentará nuestra seguridad siempre y cuando las contraseñas sean seguras y se actualicen con cierta frecuencia.
  • Protege el correo: Existen herramientas de cifrado de mails para que sólo tu puedas acceder a ellas, opción especialmente interesante si trabajamos con información sensible, bien de carácter financiero o confidencial.
  • Instala un VPN: Finalmente, si todos estos métodos no te terminan de convencer, la mejor opción será instalar una Virtual Private Network o VPN ya que es la única manera de ocultar la dirección de IP. Uno de los servicios más conocidos es NordVPN o Hotspot Shield.

Aplicando todos estos consejos estamos seguros de que vigilarte será más complicado para Google.