Inteligencia Competitiva y Vigilancia Tecnológica

Volver

Ingredientes para incluir en nuestro próximo Roadmap

Como parte de la Vigilancia e Inteligencia Competitiva, interpretar el entorno y cómo evolucionará es fundamental para que los productos, servicios y procesos se adapten a la nueva norma que impondrán las tendencias económicas y tecnológicas. Tener un ojo puesto sobre todos los agentes de influencia, nos dará información y pistas para que los equipos de trabajo tracen un camino hacia el nuevo horizonte. Este horizonte y el camino a seguir se define a través de los conocidos como “Roadmaps”.

Ingredientes incluir próximo roadmap tendencias vigilancia

Esta vez no hablaremos sobre cómo desarrollar este proceso, pero en este post explicamos cuáles son los beneficios que aporta la Inteligencia Competitiva al “Roadmapping” Tecnológico. Debido a los momentos de grandes cambios que estamos sufriendo a causa de la pandemia, todos los procesos se están viendo acelerados, en especial lo relacionado con el aprovechamiento de la tecnología para afrontar mejor la crisis.

Entre todos estos cambios incipientes, queremos destacar algunas tendencias que a nuestro entender serán importantes tenerlas en cuenta para incorporarlas al “Roadmap”. Una de las formas más conocidas para clasificar las tendencias es en función del tiempo que perduran y su influencia. Es decir, aquello que dure menos de 1-2 años se conocen como “Hypes”, desde 2 a 10 años se considerarán tendencias y finalmente están las fuerzas mayores o Megatendencias que están aquí a 10 años vista como mínimo (cambio climático, cambios en poderes económicos etc.). Sin embargo, esta es una interpretación que cada empresa puede entender de forma alternativa según su nicho de mercado, forma de trabajar y planificar.

Esta vez, saliendo de dicha clasificación, hablaremos de algunas tendencias transversales, verticales y tecnológicas que afectarán de forma directa o indirecta en la forma que ofrecemos nuestros productos al mercado, indistintamente para una empresa B2B, B2C o B2B2C.

El distanciamiento social se ha convertido en un elemento invisible, pero transversal, que acarrea adaptar muchos procesos que antes eran normales y ahora no lo pueden ser. Además, no se trata de algo puntual, sino que, visto el riesgo de sufrir más pandemias, en el futuro se convertirá en una norma global y por tanto escalable, donde se podrán encontrar nichos de negocio en distintos ámbitos. Algunas empresas de automoción han pivotado rápidamente a la fabricación de mamparas o fabricantes de ropa están vendiendo mascarillas. Estas ideas de negocio son rápidas y han funcionado a corto plazo, pero aquellos que pongan la vista más allá serán los que alcancen el éxito a futuro.

Las tendencias tecnológicas, entre otros aspectos, estarán orientadas al control sanitario, protección de datos y al aprovechamiento de sus beneficios para mantener el distanciamiento social. Está claro que el término transformación digital lleva muchos años entre nosotros, pero en estos momentos quien no lo haga desaparecerá en poco tiempo. Destacamos las siguientes tecnologías:

  • Diagnóstico avanzado con Big Data e Inteligencia artificial: La detección de movimientos de masas en aeropuertos, estaciones intermodales y su control a nivel local como mundial requerirá nuevos desarrollos en este ámbito, sobre todo desde la perspectiva de la salud. Se trata de tecnologías de las que se habla hace muchos años, pero no terminan de explotar, por tanto, será el momento de demostrar su valor. Para el ámbito de las ventas online, el crecimiento del “ecommerce” supone tener que afrontar nuevos retos logísticos y de aprovisionamiento añadiendo los retos que los consumidores demandamos y más adelante mencionamos. Cabe destacar que estos cambios traerán consigo incógnitas sobre la privacidad y gestión de datos.
  • Realidad aumentada: Bien sea en el ámbito profesional como en el social, esta tecnología cobrará la relevancia que hasta ahora le ha costado obtener. Ayudará a acortar las distancias a través de simulaciones. Por ejemplo, en el entorno industrial, servirá para trabajar en remoto con las máquinas (muestra en vivo de máquinas, flujos de trabajo guiados…) entre otros aspectos. En lo que respecta a la vida social, los conciertos de masas y otros eventos buscarán en esta tecnología un nuevo aliado para no perder consumidores.

En lo que respecta a tendencias empresariales nos gustaría destacar un concepto que reúne muchas características:

  • Resiliencia; Aprendizaje, agilidad, flexibilidad y capacidad adaptación: Conocer mejor que nadie las tendencias y ser el mejor en la teoría no sirve si en la práctica no hay capacidad de respuesta y liderazgo para ejecutar los cambios. El aprendizaje es el punto de partida, pero si no hay agilidad y flexibilidad para adaptarse a los cambios será difícil competir contra los que sí lo hagan.

No obstante, como contrapartida a todos estos cambios globales, las tendencias de consumo indican que la cercanía a lo local y la sostenibilidad serán valores fundamentales, lógicamente los proveedores locales tendrán que cambiar los procesos que seguían hasta el momento. Desde que la crisis comenzó, hemos visto cómo las marcas más grandes han puesto sus esfuerzos en potenciar el consumo local y la apuesta por reducir el impacto ambiental e incrementar el compromiso social.

 

No cabe duda de que a partir de ahora surgirán nuevas oportunidades para todas las empresas. Entender dónde poner los esfuerzos será clave para afrontar el cambio de la mejor manera posible y para ello reinterpretar nuestro “Know How” y orientar los conocimientos hacia nuevos mercados y nichos podría ser la salvación dentro de unos años. Hay una frase que dice: “Innovar o morir”.

 

 

Foto de www.freepik.es