Inteligencia Competitiva y Vigilancia Tecnológica

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Metodología de Inteligencia Competitiva y Vigilancia Tecnológica Compete

Tras años de experiencia implantando sistemas de Inteligencia Competitiva y Vigilancia Tecnológica, IK4-IDEKO creó y registró una metodología en el año 2010 mediante la cual se definió un proceso para implementar sistemas de IC y VT. La metodología registrada con el nombre COMPETE, se ha implementado en varias empresas de diversos sectores con gran éxito.

Metodología Inteligencia Competitiva Vigilancia Tecnológica compete

Esta metodología ha sido diseñada a partir de la experiencia de los expertos del centro, sin embargo, cuenta con una base sólida partiendo del análisis del estado del arte de referencias importantes relacionadas con el ámbito de la Inteligencia y Vigilancia como Michael E. Porter. Como ya explicamos en este post, la IC se puede aplicar tanto a nivel estratégico como operativo y con el objetivo de completar los contenidos, esta vez hablaremos sobre las principales etapas que componen esta metodología. Cabe destacar que Compete propone 3 fases de actuación; la fase estratégica (sensibilización, diagnóstico y objetivos) la organizativa (definición del modelo) y la fase operativa (establecer sistemática, medir los resultados y mejorar).

  • Sensibilización: Es parte fundamental para iniciar y después escalar un proyecto de Inteligencia Competitiva. No todas las empresas tienen la misma consciencia sobre cómo empezar o el valor que puede aportar un proceso de este tipo. Escenificar y ver casos reales de cómo otras empresas han adoptado sistemas de vigilancia es un elemento importante. Cabe destacar que la sensibilización ha de trabajarse a lo largo del tiempo para conseguir que la Inteligencia sea parte de la cultura organizacional, desde las personas más técnicas hasta los directivos. La experiencia nos dice que empezar por proyectos piloto, para después escalar es una buena forma de sensibilizar a más personas, ya que aprecian su valor a medida que el sistema crece y ven resultados.
  • Diagnóstico, políticas y objetivos: Es el punto de partida. En este momento es muy importante que las personas encargadas de desarrollar el proyecto de IC, sean conocedoras de la estrategia y objetivos del negocio. Deberemos realizar entrevistas en profundidad para conocer cuáles son los antecedentes en este ámbito, así como los recursos humanos, tecnológicos y económicos con los que contamos para ejecutarlo. Una vez realizado el diagnóstico y definidos los aspectos clave, daríamos por finalizada la primera etapa y pasaríamos a trabajar los aspectos organizativos.
  • Modelo: A nivel organizativo, Compete diferencia tres aspectos:
      • Identificar necesidades: Partiendo de nuestros objetivos estratégicos, deberemos saber qué factores son los que nos interesa vigilar. A estos factores se les denomina como Factores Críticos de Vigilancia y pueden estar relacionados con aspectos de mercado, competidores, productos, tecnologías…
      • Recursos humanos: Como en todos los proyectos, las personas son la base sobre la que consolidaremos el sistema de Inteligencia y Vigilancia. Saber que personas serán las encargadas de identificar información y compartirla con todos los lectores es clave. Componer un sistema en el que se combinen distintos roles permitirá que la red de analistas sea más eficiente. Asimismo, es importante que estas personas reciban una formación sobre Inteligencia Competitiva con el fin de conseguir mayor conocimiento teórico-práctico.
      • Selección de herramienta: Seleccionar la herramienta correcta será un aspecto fundamental para afrontar el proyecto con garantías. Entender las diferencias entre un software comercial y software libre será uno de los primeros pasos que deberemos dar, para ello recomendamos leer este post. Una vez tengamos más claro cuáles son los requisitos que mejor se adaptan a nuestra estructura, el siguiente paso será pensar si necesitamos personalizar la herramienta con Bases de datos específicas e implantarla con la ayuda de nuestro proveedor de software.

Cabe destacar que desarrollar el procedimiento de este proceso permite estar alineados con la norma UNE 166006 relativa a la “Gestión de la I+D+i: Sistema de vigilancia e inteligencia”.

  • Sistemática: Existen muchas formas de desarrollar Inteligencia y vigilancia y como comentábamos anteriormente, cada empresa deberá ver cuál es el modelo que mejor se adapta. Sin embargo, cabe destacar que la IC no es un proceso que requiera dedicar la jornada completa a ello. Si organizamos bien la herramienta, las fuentes de información y los filtros, bastará con invertir unos minutos al día para ver cuáles son las noticias que nos impactan. Cabe destacar que la VTIC nos puede aportar tres tipos de productos para tomar mejores decisiones:
      • Productos de nivel bajo de análisis: Son las alertas, suscripciones a categorías o contenidos compartidos.
      • Productos de nivel medio de análisis: Se trata de los boletines informativos, estudios de patentabilidad o estado del arte de la técnica.
      • Productos de nivel profundo de análisis: Son los aspectos que nos ayudan a definir las estrategias de negocio a medio-largo plazo. El desarrollo del “Informe anual de Inteligencia Competitiva” es uno de los productos que mejor resume las principales conclusiones en cuanto a macroeconomía, evolución de sectores y tecnología entre otros aspectos. Este documento trabajado por expertos, nos ayudará en el desarrollo de roadmaps, posicionamiento estratégico, estudios de mercado o la identificación de nuevas oportunidades de negocio
  • Medición análisis y mejora: Medir es necesario para saber cuál es el rendimiento que estamos obteniendo y adoptar medidas para mejorar el sistema. En este aspecto, recomendamos comenzar por los productos de nivel bajo y medio de análisis ya que serán estos contenidos quienes nos ayuden a forjar estrategias bien consolidadas a medio largo plazo. Es verdad que cuantificar el valor tangible que aporta la Inteligencia es complicado, sin embargo, creemos que evaluar el precio de la no-información es mayor. Al fin y al cabo, es una cuestión de coste-oportunidad.
  • Consolidación: Cada empresa es muy diferente, por lo que habría que analizar cuál es el caso de cada una. La metodología Compete se aplica en el periodo de 6 meses pero es importante entender que se trata de un proceso iterativo y de mejora continua donde los aspectos que componen el proceso se optimizan constantemente (desde optimizar las fuentes de información hasta aplicar mejores filtros…)

También recomendamos leer este post donde hablamos sobre las principales barreras y facilitadores que hemos identificado a lo largo de este tiempo. Estos consejos nos facilitarán anticiparnos a algunas casuísticas anteriormente vividas por otras organizaciones.

En Innguma tenemos amplia experiencia implementando sistemas y metodologías de VTIC, así como ofreciendo un apoyo estratégico a las empresas que quieran dar un salto en sus procesos de búsqueda y trasmisión de información.