Inteligencia Competitiva y Vigilancia Tecnológica

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Vigilancia Colaborativa para mejorar la competitividad

El entorno global es muy incierto en estos momentos y es por ello que la apuesta por una estrategia de colaboración tiene más importancia que nunca. La cooperación es esencial en todos los ámbitos y entre otros aspectos se basa en el intercambio de experiencias, aprendizajes y conocimientos adquiridos con el resto de profesionales de la cadena de valor. Esta cooperación se puede ejecutar a distintos niveles y la Inteligencia Competitiva y Vigilancia Tecnológica son dos ámbitos en los que las empresas aún tienen recorrido por explotar.

Vigilancia Colaborativa mejorar competitividad

La búsqueda del bien común es el principal objetivo, pero antes de elegir la estrategia de colaboración con otra empresa, se deben medir las necesidades y objetivos de cada una de ellas para lograr un Win Win mutuo y equilibrado. El sector, modelo de negocio e intereses en común son algunos de los aspectos que se tendrán en cuenta para buscar sinergias y así lograr un equilibrio de intereses. Es posible que dependiendo de las circunstancias o si es un proyecto específico, sea necesario identificar distintos agentes con los que desarrollar esta cooperación.

Con esta práctica, lograremos resultados alternativos ya que combinaremos distintos “know how” lo cual indudablemente enriquece los procesos creativos aumentado la productividad de la innovación. A continuación, dejamos una lista de ámbitos en los establecer una red de Vigilancia cooperativa puede aportar resultados interesantes:

  • Desarrollo de nuevos productos y servicios. Bien para el desarrollo de innovaciones incrementales de producto o proceso, para innovaciones en modelo de negocio o para desarrollar innovaciones disruptivas.
  • Acciones de marketing conjuntas o “co-branding”. Combinar el conocimiento en este ámbito, permite reforzar el posicionamiento de marca, así como a mejorar los resultados tanto en el ámbito digital como físico.
  • Racionalización de costes y optimización de recursos. En especial para las compañías más pequeñas, cooperar en la búsqueda y análisis de la información puede resultar clave para ejecutar un objetivo optimizando los recursos al máximo.

Entre los agentes o “stakeholders” que rodean el entorno empresarial, se pueden considerar varios actores para cada proyecto o área de la compañía, entre los cuales podemos destacar los siguientes:

  • Proveedores
  • Clientes
  • Instituciones científicas
  • Asociaciones tecnológicas
  • Universidades
  • Clusters
  • Emprendedores y startups
  • Otras empresas del sector

Dependiendo del tipo de proyecto, objetivos y plazos, las áreas de Vigilancia e Inteligencia que se pueden desarrollar con estos agentes podrían ejecutarse en estos ámbitos:

  • Macroeconomía – política, social y cultura
  • Sectorial
  • Objetivos Desarrollo Sostenible y medioambiente
  • Marketing y comunicación
  • Tecnología, materiales, procesos…
  • Regulaciones y normativas
  • Convocatorias y subvenciones
  • Competidores en común
  • Liderazgo y RRHH

 

Por lo cual, consideramos una práctica altamente recomendable crear sinergias con empresas para resistir ante los escenarios desfavorables previstos y establecer una relación bidireccional para que ambas partes obtengan beneficios. Contar con partners que aporten habilidades y experiencias, hará que el riesgo sea menor para afrontar los próximos retos.